Hoy, el presidente de ACCU Catalunya, Ricard Pons , y la vicepresidenta, Pilar Urballa , han comparecido ante la Comisión de Salud del Parlament de Catalunya para exponer la realidad y las necesidades de las personas afectadas por enfermedades inflamatorias intestinales (MII) en Catalunya.
La comparecencia, solicitada el pasado mes de septiembre por la entidad, ha servido para poner sobre la mesa los principales retos que afrontan cerca de 80.000 personas diagnosticadas en el país. Uno de cada cuatro nuevos diagnósticos corresponde a un menor de edad, lo que evidencia el impacto creciente de las EII también en la población infantil y juvenil. Durante su intervención, Ricard Pons ha destacado que las EII son enfermedades crónicas, complejas y no contagiosas, y ha reivindicado el papel de ACCU Catalunya, que el próximo año celebrará su 35 aniversario, con cerca de 1.000 personas socias.
El presidente insistió en la necesidad de garantizar la viabilidad del sistema público de salud catalán y de avanzar hacia una verdadera equidad territorial. «La calidad de la atención no puede depender del código postal», ha remarcado, poniendo énfasis en las diferencias existentes entre hospitales en aspectos como el acceso a tratamientos biológicos, el apoyo psicológico, la nutrición especializada o la enfermería experta.
En esta línea, ACCU Catalunya siempre ha defendido un modelo asistencial en red, con una mejor coordinación entre centros de alta especialización y hospitales con menos recursos, así como la implementación de protocolos unificados y el impulso de la telemedicina y la interconsulta .
Otro de los puntos clave ha sido la demanda de una mayor financiación pública para las entidades de salud y discapacidad, con el objetivo de equipararla al de otros ámbitos como el deporte, reconociendo el papel esencial que desempeñan en el acompañamiento y apoyo a los pacientes.
Por su parte, Pilar Urballa ha profundizado en la labor que desarrolla ACCU Catalunya desde su creación en 1992, centrada en el apoyo, la orientación y la defensa de los derechos de las personas con EII. Ha puesto en valor proyectos como “No puedo esperar!”, que ya cuenta con 7.500 tarjetas activas y 4.000 establecimientos colaboradores, facilitando el acceso urgente a lavabos por motivos médicos, así como iniciativas como “Déjame Aprender”, el proyecto de mentoría, el Espai Jove o ACCU Fami.
También ha destacado los servicios de apoyo psicosocial que ofrece la entidad, incluyendo asesoramiento jurídico laboral, atención psicológica, orientación nutricional y soporte psicopedagógico, así como su función de detección de carencias reales a partir del contacto directo con las personas afectadas.
Urballa ha subrayado el impacto invisible pero profundo de las EII en la vida cotidiana, especialmente en ámbitos como el laboral, el educativo y las relaciones sociales, y ha reivindicado la necesidad de combatir el estigma y la falta de comprensión social.
La comparecencia se ha cerrado con una mirada de futuro por parte del presidente, que ha destacado el éxito de la reciente campaña solidaria con Condis, la voluntad de reforzar la presencia de ACCU Catalunya en el Consejo Consultivo de Pacientes de Cataluña -donde la entidad ya participa y opta a una vocalía- y el despliegue del Plan Estratégico 2023-2.
A continuación, los representantes de los distintos grupos políticos han pedido diferentes cuestiones respecto al diagnóstico de las EII, las unidades especializadas en los hospitales catalanes, el acceso a tratamientos y medicación, o los estigmas y el impacto de la enfermedad en los estudiantes y en la vida laboral de las personas afectadas, entre otros. También se han interesado especialmente en la marcha del proyecto «No puedo esperar!».
Por último, ACCU Catalunya ha expresado su voluntad de reforzar las sinergias con la Comisión de Salud para continuar trabajando conjuntamente en la mejora de la calidad de vida de las personas con EII.