El Sport1ion Gravel Circuit es un conjunto de pruebas ciclistas no competitivas que recorren varios municipios del Camp de Tarragona y el Priorat. Detrás del proyecto se encuentran Marian Romero y Dani Robles, que han impulsado un circuito con una clara vocación comunitaria, familiar y solidaria. En esta entrevista explican cómo nació la iniciativa y por qué han decidido colaborar con ACCU Catalunya.
¿Cómo nace el Sport1ion Gravel Circuit y con qué objetivo decidió crear este conjunto de pruebas?
El circuito nace con la voluntad de crear un proyecto deportivo que vaya más allá de una simple marcha ciclista. Queríamos construir una iniciativa que conectara diferentes territorios del Camp de Tarragona, Priorat, Alt Camp, Baix Camp… y que ayudara a poner en valor los paisajes, los caminos, la cultura y la naturaleza de la zona. Colaboramos con entidades locales para dar a conocer estos entornos y, al mismo tiempo, crear una comunidad en torno al ciclismo. Nuestras marchas no son competitivas: buscan generar experiencias tanto para los ciclistas como para las familias que les acompañen. Además, la relación con los participantes está muy cercana. Hablamos con ellos, les escuchamos y organizamos salidas y social ridas durante el año. El objetivo es crear encuentros entre personas que comparten la pasión por la bicicleta, el deporte y la naturaleza. Por eso trabajamos con clubes como el Club Ciclista Alcover o colectivos como AlcoGravel .
En la prueba de Maspujols vimos actividades infantiles. ¿Qué peso tiene el carácter familiar del circuito?
Es muy importante. Nuestras jornadas están pensadas como un domingo en familia. Mientras los participantes realizan su ruta, los niños pueden disfrutar del parque de tráfico infantil o participar en talleres y otras actividades. También hay música y propuestas para pasar un buen rato juntos. Queremos que sea una jornada abierta, donde las familias puedan disfrutar del deporte y del ambiente que se genera en torno a la marcha.
¿Cómo surge la idea de colaborar con ACCU Catalunya y destinar 1 euro de cada inscripción a ayudar a los pacientes de EII?
La colaboración con ACCU Catalunya nace sobre todo de la experiencia personal de Dani, que padece enfermedad de Crohn. Nos pareció que el deporte podía ser una buena forma de dar visibilidad a estas enfermedades, que a menudo son poco conocidas. Destinar un euro de cada inscripción es una forma de contribuir, aunque sea modestamente, al apoyo de las personas que conviven con estas patologías y la investigación. Para nosotros es importante que el circuito tenga también esta dimensión solidaria.
Dani, ¿cómo vives tú la enfermedad de Crohn?
Cuando te diagnostican la enfermedad, es un duro golpe. Pero también es cierto que, después de años con síntomas y malestar, al menos entiendes lo que te estaba pasando. Con el tiempo aprendes a escuchar tu cuerpo: hay días buenos y malos, y la enfermedad marca un poco el ritmo del día a día. En mi caso, el deporte me ha ayudado mucho. El ciclismo ha sido clave tanto física como mentalmente para hacer frente a la enfermedad. Por eso para mí es muy especial poder colaborar con ACCU Catalunya. Si tuviera que decirle algo a alguien a quien acaban de diagnosticar la enfermedad, le diría que no está solo. Es importante informarse, buscar soporte en asociaciones como ACCU Catalunya y escuchar el propio cuerpo.
¿Qué respuesta ha recibido de los participantes al conocer esta causa?
La respuesta ha sido muy positiva. Muchos participantes nos dicen que no conocían estas enfermedades o que sólo tenían una idea muy superficial. En las bolsas de los participantes incluimos folletos informativos de la entidad, lo que hace que mucha gente pregunte y se interese por la iniciativa. Creemos que está siendo una herramienta muy útil para generar conciencia y visibilidad tanto entre los ciclistas como entre sus familias.
La próxima cita es la Cingles Gravel de Alcover. ¿Qué pueden esperar los participantes?
Es la última prueba del circuito y la organizamos conjuntamente con el Club Ciclista Alcover y el colectivo AlcoGravel , que nos están ayudando mucho. Esta edición tendrá una importante novedad: habrá dos distancias. Hasta ahora sólo había una, pero hemos visto que muchos participantes tenían ganas de afrontar recorridos más largos. De esta forma cada uno puede elegir el nivel al que mejor se adapte. Como en otras pruebas, también habrá un parque de tráfico infantil, talleres para niños y música. Queremos que sea una jornada abierta no sólo a los participantes y sus familias, sino también a todo el pueblo.
¿Cuáles son los planes de futuro para el circuito?
La idea es continuar en la línea actual: seguir haciendo crecer a la comunidad ciclista y organizar social rides gratuitas durante el año, como si fueran salidas entre amigos. También existen otros municipios que se han interesado por acoger pruebas del circuito. Las experiencias que hemos realizado hasta ahora han funcionado muy bien y nos gustaría repetirlas y ampliar el proyecto. Sobre todo queremos seguir trabajando esta combinación de deporte, territorio, comunidad y solidaridad con ACCU Catalunya. Creemos que es un camino que puede aportar tanto al ciclismo como a la visibilización de las enfermedades inflamatorias intestinales.