Pocos conocen qué es la pedagogía o la psicopedagogía y cómo pueden ayudar a personas que convivimos con enfermedades intestinales como el Crohn. Pero, ¿qué son? La pedagogía es la ciencia que estudia cómo aprendemos, mientras que la psicopedagogía integra la educación y la psicología para entender la mente que aprende. En el contexto de España y Cataluña, ambas disciplinas se fusionan en el Grado de Pedagogía. ¿Y a quiénes van dirigidas? Pues el aprendizaje se desarrolla a lo largo de toda la vida, así que va desde la infancia hasta la edad adulta y la vejez.
¿Qué trabaja la psicopedagogía?
Los seres humanos nacemos con la capacidad innata de ir aprendiendo todo tipo de conocimientos y habilidades a lo largo de toda nuestra vida. El aprendizaje es entendido como un proceso global que abarca todos los contextos como son las emociones, el ámbito social (normas sociales, cómo nos relacionamos), el académico-laboral (en la escuela y en el trabajo para más mayores), los cognitivos y psicológicos (trastornos del aprendizaje y del neurodesarrollo como la dislexia, discalculia, TDAH, altas capacidades, autismo, etc.) y el ámbito de la salud (la psicoeducación, la importancia del equilibrio entre mente y cuerpo). Intervenimos en estas áreas a través de la prevención (antes de que ocurra la dificultad), el diagnóstico (cómo detectar estas dificultades) y la intervención (actuando). Ésta última se realiza a través de lo que en mi centro de psicopedagogía llamo reeducaciones psicopedagógicas terapéuticas, dando poder a la persona y a su necesidad. La reeducación o estimulación cognitiva es una intervención donde se proporcionan herramientas y guías tanto al paciente como a su familia y escuela para que su cerebro vuelva a reaprender: reforzar lo que nos cuesta y potenciar los puntos más fuertes.
¿Y cómo influye la psicopedagogía en las EII?
Los niños/as y adolescentes con EII no solamente tienen que convivir con las dificultades mencionadas con anterioridad sino, además, con una enfermedad crónica que influye en su vida cotidiana. No solo deben afrontar el estrés y la presión académica y social, sino que, además, deben hacer frente a una enfermedad que provoca unas alteraciones que casi nadie comprende: ir al baño continuamente, tener dolores, no poder irte de fiesta o a un cumpleaños por estar en brote, o pasar más tiempo en hospitales que jugando en el parque o yendo a bailar. Además, está la necesidad emocional y la frustración de vivir con un monstruito que no te deja hacer de forma “normal” lo que todas las personas de su edad hacen: salir de “marcha” con los amigos o encontrar el primer amor adolescente, hacer viajes y excursiones o irte de colonias acampando en una tienda en mitad del bosque o en la playa.
Sentimientos de soledad, rabia y tristeza repercuten en la forma de desarrollarse produciendo inseguridad, miedo, rechazo social y el que una enfermedad te limite como niño/a y adolescente. Es fastidioso tener que adaptar y explicar el motivo de por qué no puedes hacer las cosas y, si las haces, muchas veces hay un “pero”: no puedo quedarme mucho tiempo, me canso más que el resto, necesito localizar el baño, necesito llevar recambios (en edades que no toca), necesito no sentirme culpable, necesito no ser un/a cortarollos.
Por ello, la psicopedagogía es importante porque ayuda a afrontar de forma individualizada y personalizada todos aquellos obstáculos que te impiden ser tú: proporcionando adaptaciones y pautas en la escuela, concienciando al mundo de las EII, apoyando y entendiendo a la persona junto a su familia, afrontando el acoso escolar (por tener una bolsa de ostomía, dificultades de control de esfínteres de heces o porque sí), fomentando la educación emocional hacia la diversidad, aceptando, entendiendo y queriendo la enfermedad, no como algo que nos define, sino como un monstruito que nos acompaña y al que hay que tratar con paciencia y cariño, aunque a veces lo odiemos.
En definitiva, la psicopedagogía es una herramienta de vida y de apoyo para todas aquellas personas, independientemente de la condición y necesidad que tengan, que quieren un lugar donde poder seguir aprendiendo y desarrollándose de forma plena, feliz y tranquila sin prejuicios.
Quién soy:
Soy pedagoga y me especialicé en Psicopedagogía Clínica. Me inicié en esta maravillosa profesión de forma poco común a lo habitual: cogiendo experiencia mientras trabajaba, ayudando a niños y adolescentes, a la vez que me sacaba la carrera. Mis padres y mi abuela siempre me han dicho que a veces la profesión te escoge a ti y no tu a ella; parte de razón tienen.
De niña padecí acoso escolar, hecho que me convirtió en experta en el tema, y después tuve que vivir las injusticias del sistema educativo por pensar y ser diferente, igual que le sucedió a mi hermano.
A los 21 años me diagnosticaron enfermedad de Crohn y ahí entendí, a base de desigualdades y discriminaciones académicas, laborales y sociales, que los que tenemos EII aún tenemos que hacernos un lugar en el mundo. Ya sabéis, estar casada con el baño no es algo muy común y la gente no entiende nuestra relación íntima.
Todas mis experiencias personales y profesionales me han hecho ser quién soy y decidir crear un hogar donde los incomprendidos o, mejor dicho, las almas perdidas pudiéramos ser libres. Y por eso cree mi propio gabinete psicopedagógico, cree Meraki, mi sueño. Un lugar donde incluso las EII tengan un sitio donde poder ser tranquilamente sin prejuicios.
Soy alguien que ama lo que hace y que tuvo la suerte y el esfuerzo de no solo tenerlo como profesión sino como vocación. Y, aunque suene utópico, sigue creyendo en poner su granito de arena para poder cambiar el mundo.
Por ello, quiero dar las gracias a ACCU Catalunya por haberme dado esta grandísima oportunidad para formar parte de este equipo y poder ser un granito de arena más.
Melani Nin, pedagoga especializada en psicopedagogía clínica infanto-juvenil y acoso escolar. (Col.2674)